En Middle-earth: Shadow of Mordor, los jugadores asumen el papel de Talion, un valiente guardabosques cuya familia es asesinada ante sus ojos la noche en que Sauron y su ejército regresan a Mordor, momentos antes de que le arrebaten la vida. Resucitado por un Espíritu de venganza y dotado de habilidades de Espectro, Talion se aventura en Mordor y jura destruir a aquellos que le han hecho daño. A lo largo de su venganza personal, Talion descubre la verdad del Espíritu que lo impulsa, aprende los orígenes de los Anillos de Poder y, en última instancia, enfrenta a su verdadero némesis. Cada enemigo al que se enfrentan los jugadores es un individuo único, diferenciado por su personalidad, fortalezas y debilidades. A través del Sistema Nemesis, las relaciones y características de los enemigos se modelan por las acciones y decisiones del jugador para crear archienemigos personales que recuerdan y se adaptan al jugador y son distintos en cada sesión de juego. Los jugadores pueden crear sus propias batallas, enemigos y recompensas dentro de un mundo dinámico que recuerda y se adapta a sus elecciones, ofreciendo una experiencia única a cada jugador.